Me encantaron porque eran mini ;)))
Una receta fresca y muy sabrosa ideal para los calurosos días de verano, así que muy recomendable para todos los amantes de la buena mesa ;))
- Un manojo de zanahorias mini (aprox. unos 250 gr)
- El zumo de medio limón recién exprimido
- 15 ml de sirope de ágave (con cuchara medidora, si no tenéis poned 2 cucharadas soperas colmadas)
- 1 cucharadita de tomillo limón (es una variedad con un aroma acentuado que recuerda al limón)
- Sal gorda
- Sésamo blanco natural (no tostado)
- Aceite de oliva
ELABORACIÓN
- Lavamos bien las zanahorias y les cortamos las ramitas verdes (dejando un poco como en la foto, le da un sabor especial)
- En un vaso mezclamos el zumo de limón, el sirope de ágave y el tomillo limón. Reservamos.
- Calentamos la sartén y le añadimos un chorrito generoso de aceite de oliva y un pellizco de sal gorda. Cuando el aceite esté caliente agregar las zanahorias y saltear a fuego fuerte durante 5 minutos sin dejar de remover para evitar que se quemen. Echar la mezcla que hemos preparado anteriormente, bajar el fuego al medio y tapar.
- Pasados 10 minutos destapar la sartén y dejar que caramelice un poco. Cuando veamos que ha reducido el líquido apagar el fuego.
- Servir las zanahorias y agregarles la reducción de limón caramelizado que haya quedado en la sartén. Añadir las semillas de sésamo. Servir templado.
Quedan al dente y son perfectas para acompañar con una salsa de yogur especiado a la menta para al que le gusten las salsas y la combinación de especias.
Espero que disfrutéis y que tengáis una buena semana!!!!
Qué aproveche!